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Porque los libros recién hechos huelen bien todo el año, pero cuando su olor se mezcla con el de la primavera, fabrican un aroma muy parecido al perfume de la felicidad.
Almudena Grandes (Un grano de trigo)
El corazón más plano de la tierra,
el corazón más seco,
me mostró su ternura.
Y yo tuve vergüenza de la mía.
Antología esencial, Roberto Juarroz (via denisesoyletras)
Recuerdo tu respiración. Parece nada, y tal vez lo sea, pero eso es todo. Recuerdo tu forma de respirar cuando estás nerviosa, esa versión entrecortada y apenas perceptible de oxigenación. Recuerdo tu forma de respirar acelerada cuando estabas ansiosa, me hacia pensar en la posibilidad de sobre oxigenarse y empezar a flotar. Recuerdo la tosca respiración de tus enojos, como un toro preparándose para embestir, y sí embestías, siempre embestías contra mis múltiples imperfecciones como si estuvieran pintadas de rojo. Recuerdo la delicadeza de los suspiros y el dejo de nostalgia en tu respiración cuando estás triste. Sobre todo recuerdo tu forma de respirar que parecía un gemido en cada exhalación, esa carga pablo el ambiente de sensualidad y hacía que concentrarse en algo más fuera imposible. Te recuerdo a través de tu respiración y por eso pienso que eres un orgasmo esperando suceder. Deja de respirar frente a mí o nunca dejaremos de encontrarnos así.
Pequeñas ficciones, Christian Guerrero. (via aveliteraria)
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores
Jorge Luis Borges   (via herecomesdann)
Uno acepta cierto número de rechazos, hasta que se convierte en un solitario arrogante, de modo que parezca que se alejó primero.
Xavier Velasco (via fruta-y-menta)
Enamorarse es amar las coincidencias, y amar, enamorarse de las diferencias.
Los budistas dicen que si conoces a alguien y tu corazón late con fuerza, tus manos tiemblan y tus rodillas se vuelven débiles, no es la persona indicada. Cuando tú conoces a tu alma gemela, sientes calma. Nada de ansiedad, nada de agitación.